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[Arcade Fire – Neon Bible]


Mi familia me saca las monedas que tan laboriosamente consigo pagando el tren y subte con billetes de $2. Me dejan solo las de 5 y diez centavos, razón por la cual estuve casi 5 minutos metiendo moneditas hasta llegar a $1,75. Detesto escribir en los colectivos. Cuando subí éramos 3 personas. No sé cómo se llenó tan rápido sin que me haya dado cuenta. Autismo.
La chica de adelante mira por la ventanilla. Si girase un poco más el cuello, se quebraría o se recibiría de lechuza. Cuando la gente hace eso, suelo pensar que es una forma disimulada (vana), de mirar al de atrás. Quizás no. Tiene el pelo castaño, recogido y puedo contar 5 argollas en su oreja derecha. Tiene una de esas trenzas hippies artificiales que suele ponerse la gente que va de veraneo (debo admitir que no me gusta la palabra veraneo, más no tengo ganas de pensar algún equivalente puesto que ilustra bien la situación). Por la ventanilla veo a un pibe con anteojos de sol enormes, camisa blanca arremangada y uno de esos pantalones de tiro innecesariamente bajo (los que “parecés cagado”, como dice mi vieja), con aspecto de “soy el macho alfa de la cuadra”. El mamarracho tiene una trenza artificial, estarán de moda.
Está bajando el sol y un viento amistoso me acaricia el rostro. Es un día agradable. La chica de adelante sigue mirando hacia afuera casi en diagonal hacia mí. Quizás esté contándole los piercings a mi reflejo en el vidrio mientras escribe sobre el gordo que se le sentó al lado y el flaquito despeinado que escribe atrás. Quizás encontró algo realmente interesante allá afuera. Quizás.

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